Víctor Erice

He recibido un e-mail de Víctor Erice… 

Hace unos meses le envié “La segunda estrella a la derecha”, ya que lo escribí para un taller que él iba a impartir y al que no me admitieron. Como ya tenía el corto terminado, conseguí su dirección de Madrid y se lo envié. Ya sin esperanzas de que lo hubiera visto y mucho menos de que me contestara algo, me encuentro hoy una preciosa y extensa respuesta. Ha sido una de las mayores sorpresas de mi vida y me ha dado mucha ilusión para seguir adelante. Pero también ha sido uno de los momentos más duros de mi carrera: su crítica ha dado en el clavo (en uno que ya estaba clavado y que se ha hundido bastante más), y ha llegado en el momento más oportuno, ya que en este tiempo me encuentro viajando por los mundos internos, intentando comprender un poco mejor de qué estoy hecho y buscando la manera de reinventarme a mí y a lo que me rodea.

Estoy muy agradecido de que el mayor maestro del cine en este país se haya dignado a aconsejarme, pero como espero que comprendáis no voy a publicar aquí su carta. Por respeto a él y porque creo que es algo muy íntimo.

Sé que estoy en el camino de un enorme cambio, un momento que no olvidaré en toda la vida y que alterará mi mundo para siempre. Pero empezaré por el principio. Empezaré por ser paciente y comprender que el camino que me queda aún es largo, que tengo muchas cosas por vivir y por aprender, y que cualquier cambio, por pequeño que sea, no se da de la noche a la mañana. Así que, tranquilamente, continúo mi camino, a través de un paisaje lleno de nieve. A lo lejos veo una cabaña de madera solitaria, oigo el saxo de John Coltrane y sueño con un joven que quiere algo imposible en un mundo que está mal construido…aunque quizá acabe dándose cuenta de que no hay tal mundo exterior y que la única arquitectura incorrecta es la suya propia.

Gracias a los que estuvisteis a mi lado cuando hicimos esta peliculita.

______________

Anuncios

~ por pablobullejos en noviembre 28, 2006.

 
A %d blogueros les gusta esto: