Jazz y Cine: La Nouvelle Vague y su influencia
Coincidiendo con el XXIV Festival de Jazz de Madrid, se ha programado una muestra de películas con alguna relación con la música. Esta es la introducción del Catálogo. Lo incluyo aquí porque considero a los cuatro directores de cine de los que habla como algunas de mis influencias para “Completely Different”.
La Nouvelle Vague francesa inaugura una nueva forma de hacer cine, en la que el jazz es fuente de inspiración creativa, narrativa y ténica: la cinematografía se apropia de la improvisación, del magma creativo del desorden y el caos; el trabajo colectivo, casi coral, como herramienta y la más absoluta libertad de movimiento y expresión como dogma.
Por tanto, la influencia del Jazz en la Nouvelle Vague es de primer orden y la influencia de la Nouvelle Vague sobre el cine posterior no lo es menos. Siguiendo este orden, la muestra pretende trazar una línea de influencia que abarca desde Louis Malle, máximo representante de la unión de ambas expresiones artísticas, y Jean-Luc Godard a Wong Kar Wai, exponente máximo de la nouvelle vague de Hong Kong y su director de fotografía Christopher Doyle. La muestra se completa con el inclasificable Jim Jarmusch, otro de los deudores de la Nouvelle Vague francesa, y su músico de cabecera, John Lurie.
JEAN-LUC GODARD

El final de la década de los 50 marca una etapa esencial en la influencia del jazz sobre el cine. El jazz es la música de moda del momento, representa la fuerza del cambio, una nueva vía, un nuevo sonido, una nueva imagen. Godard es la absoluta referencia de estos cambios.
Su mirada cinematográfica debe muchísimo al jazz. En su cine prima la improvisación, y el desorden se convierte en método de creación. Godard encuentra en el jazz un modelo de inspiración. Se inaugura una nueva manera de crear a partir de la libertad y de la improvisación. Un nuevo modelo para pensar y poner en escena un nuevo cine. Lo más importante en el cine de Godard, al igual que en el estilo de Charlie Parker, es que la anomalía del movimiento se convierte en lo esencial, se convierte en la norma.
Las películas de Jean-Luc Godard programadas son: Sympathy for the devil (1968), Bande À Part (1964), Week-End (1967)
LOUIS MALLE

La verdadera fusión de jazz y cine se produce no en los Estados Unidos, sino en Francia, en la década de los cincuenta del siglo pasado. Las películas hechas por los realizadores que confomaron la Nouvelle Vague utilizaron por primera vez la música de jazz como recurso expresivo y narrativo, no como un mero elemento decorativo. El ejemplo paradigmático de esta fusión es sin duda la impresionante “Ascensor para el Cadalso” (1957), cuya estraordinaria banda sonrora fue grabada por Miles Davis mientras visionaba la película. En esta nueva manera de ver el cine, el jazz es fuente de técnica.
El jazz y las películas de Louis Malle nunca han sido productos de distribución masiva. Los dos tienen ese aire de ser algo conocido, pero a la vez marginal. Malle era un apasionado del jazz y solía utilizarlo en sus películas, no sólo como banda sonora, sino como parte integrante de la narrativa.
Las películas de Louis Malle programadas son:
- Ascenseur pour L´echafaud (Ascensor para el Cadalso) (1957); Música de Miles Davis
- La souffle au coeur (Un soplo en el corazón) (1971); Música de Charlie Parker
- Lacombe Lucien (1974); Música de Django Reinhardt
- Milou en Mai (Milou en Mayo) (1989); Música de Stéphane Grapelli
WONG KAR-WAI
Es el primer realizador chino que empieza con una producción puramente artística heredando el patrimonio de la Nouvelle Vague francesa, además de otras variadas corrientes.
Las películas están impregnadas de una libertad que el propio realizador compara con el principio del jazz. Con la compicidad de su jefe operador y director de fotografía Christopher Doyle, Wong Kar-Wai inventa un cine-música de los cuerpos, al acecho de cada movimiento y de cada gesto, un cine que no es más que una cuestión de ritmo, de danza y de balanceo. Cámara al hombro, Doyle explora el mundo caótico del cineasta, universo alimentado por la abrumadora agitación de Hong Kong, como un solista de free jazz, un solista que desea a cualquier precio ser el que lleva la cámara. Es mas directo. Hay una intimidad más fuerte.
Las películas de Wong Kar-Wai programadas son: Happy Together (1997); Chungking Express (1994); In the Mood for Love (Deseando Amar) (2003); 2046 (2004); Fallen Angels (1995)
JIM JARMUSCH
Nace en 1953 en Akron (Ohio). Icono del cine independiente norteamericano. Sus influencias van desde la Nouvelle Vague al new american cinema. La pasión por el jazz, sobre todo al gran Charlie Parker, la importancia del cuerpo, de los gestos, las miradas silenciosas de los actores, las imágenes de ciudades desoladas, en donde giran outsiders en busca de una salida, la mirada sobre un mundo externo, fragmentado y sobre una realidad incompleta; el amor por la fusión de distintos elementos, las razas y las culturas lejanas forman la base del cine de Jim Jarmusch.
La música, de las improvisaciones de Parker o Coltrane, a las notas del saxo de Lurie, de las frases partidas de las piezas de Tom Waits a las melodías aisladas y repetidas hasta el infinito de RZA, se convierte en un modelo para Jarmusch.
La cercanía a la técnica del jazz está acentuada por la predilección por la improvisación, tanto en la redacción del guión como en la dirección de los actores y las tomas.
Las películas de Jim Jarmusch programadas son: Night on Earth (1991); Mystery Train (1989); Down by Law (1986); Stranger than paradise (1984); Broken Flowers (2005); Permanent Vacation (1980); Year of the Horse (1997); Coffee and Cigarettes (2003).


